lunes, 6 de junio de 2011

Mi todo


Que cortas se pasan las horas cuando estas a mi lado, entre besos, caricias y abrazos respiramos profundamente bajo las sabanas y  derrochamos amor, son testigos las cuatro paredes de nuestra habitación, mas cuando el sueño nos vence no me separo de ti ni  un momento, a tu cuerpo me abrazo y besos de amor en mitad de la noche nos recuerdan que estamos unidas por este amor tan grande que compartimos cada vez con más intensidad.
A ti que debo la vida por haberme enseñado lo que es vivir en la felicidad interminable de cada día, llegaste e hiciste latir mi corazón dándole alas para amarte libremente, devolviste mis sueños e hiciste salir mis ilusiones desde lo más profundo de mi alma, dibujando sonrisas en mi cara viniste a mí como un huracán cambiándome la vida en una mirada y enganchándome a ti en un beso, arriesgamos en horas prohibidas y la luna fue testigo de cuanto amor habíamos estado guardando la una para la otra. Con valentía y con el amor por bandera unimos nuestras vidas sin importarnos nada, mirándonos a los ojos y comprendiendo solo que tú y yo habíamos estado esperándonos siempre y por fin teníamos delante a nuestra mitad. Y es por ello que amare y cuidare cada parte de ti como  si se tratase de  mi propia vida.
A tu lado pierdo la razón  y la noción del tiempo, solo estamos tu y yo cuando sigue el mundo alrededor, y es que para mí no hay mas mundo que tu. Descubrí en ti lo que significaba de verdad el amor y que cada día es único en la vida y que si la vida carece de ilusiones y sueños siempre podemos inventarlas y hacer que nuestro amor cada día aumente aun mas si cabe.
Mirándote a los ojos comprendí que tú eres la mujer de mi vida, besarte me hizo ver que solo tú puedes calmarme la sed y cuando acaricie tu cuerpo experimente el paraíso y decidí quedarme eternamente sobre tu piel.